Esguince

No, señor. No le tema a un corazón roto.Témale a un esguince. Si, a un esguince. No se asuste cuando explote en mil pedazos. Agradezca porque va a crecer de nuevo.Témale a esguinzarselo. Porque allí, muy seguramente, crea haber sanado antes de tiempo. Y ante el primer trote, empeorará una lesión que en principio ibaSigue leyendo “Esguince”

Ángeles y Demonios

El último comerciante tuvo que bajar su persiana para que entendiéramos que indefectiblemente y muy a pesar de muchos, necesitamos el bienestar del vecino para asegurar el propio. Sentados en un sillón y sin poder, ni tener que hacer nada, ahora precisamos del otro, para estar a salvo. De ese otro que ayer integraba unSigue leyendo “Ángeles y Demonios”

El narrador

¿Por qué me gustan tanto las historias? Esas incorpóreas cosas, que en realidad no son cosas, se asemejan a ese término de forma tangente cuando se exteriorizan en forma de palabras y así viajan, de receptor en receptor, parando, impactando y partiendo otra vez. Soy muy enamoradizo de las historias, se me nota a leguas,Sigue leyendo “El narrador”

¿Bailamos?

Bailamos cuando estamos felices, bailamos cuando sollozamos. Bailamos de chicos y bailamos arrugados. Bailamos descalzos y de gala. Bailamos en la arena y cuando el agua gana. Bailamos con música y, aunque a Eduardo no le guste, bailamos sin un solo sonido. Bailamos como revolución y bailamos para festejar. Bailamos los torpes, para hacer reírSigue leyendo “¿Bailamos?”

Todos los nervios del cuerpo

Borracho te encontré en un sueño. Tuvimos una charla espectacular. Hablamos de la arena y como cuando se junta con el agua se te escurre de las manos. Yo la usé como metáfora del tiempo y vos te reíste, siempre te reís de mí borracho, con esa carcajada tímida que grita en silencio. Te juroSigue leyendo “Todos los nervios del cuerpo”

Te lo mereces

No se si lo merezco. Directamente no se que sería merecer, alguien está llevando el recuento de nuestras acciones y las canjea por un evento espectacular o uno terriblemente doloroso como si fueran puntos del supermercado? Porque si es así, yo recuerdo que un martes de puntos dobles escuché una historia que podría haber evitadoSigue leyendo “Te lo mereces”

Milagrosamente

Mi escepticismo no me deja creer en milagros, energías o destinos, me empuja a creer solamente en lo que siento. Lo que me eriza la piel, lo que dispara hormonas en cantidades industriales, lo que punza en el pecho. No puedo callar la voz interior que dice “científicamente es imposible caminar sobre el agua”, meSigue leyendo “Milagrosamente”